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En nuestra obra ‘A Christmas Carol’ hay música en directo, para acompañar los villancicos y ambientar las escenas. Para ello, tenemos la suerte de contar con el violinista Carlos Gonzalvo, un gran músico quien lleva 8 años colaborando con Face 2 Face. Nacido en Zaragoza, hoy en día Carlos es un referente en el mundo de la interpretación, con una larga trayectoria profesional que abarca música clásica y popular, jazz, flamenco, teatro, cine y un largo etcétera. Hicimos una parada en el camino para charlar con él antes de la última función este sábado, para que compartiese los secretos de su vida musical.

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En primer lugar, cuéntanos un poco sobre ti mismo. De dónde eres, y cómo te defines?

Soy de Zaragoza y me defino como un artista. Siempre he convivido con la música, es una parte de quién soy desde chiquitito.

Eres violinista. ¿Por qué el violín? ¿Siempre lo tuviste claro, o empezaste tu camino musical con otro instrumento?

¿Por qué el violín? ¡Por qué no! (risas) Cuando era pequeño lo vi colgado en la pared de la casa de mi abuelo, y me gustó. Soy de una familia de músicos, todos tocamos algo. Mi padre toca el piano, mi madre el chelo, mi hermana el arpa, y mi hermano la guitarra bajo… era un ambiente musical.

Tienes una larga trayectoria profesional a tus espaldas. ¿Cómo empezó?

Yo empecé con el violín muy tarde, lo cogí por primera vez con 18 años. Al principio aprendí sólo, y a los dos años me di cuenta que había posibilidades, así que me puse a estudiar. Saqué la carrera de violín clásico en el conservatorio superior de Atocha, después hice un master en Jazz violín en París, con Didier Lockwood. Desde entonces ¡llevo 33 años viviendo de la música! Y por supuesto, uno nunca deja de aprender y de crecer.

Cuéntanos un poco más sobre tus gustos musicales… ¿qué música sueles tocar?

Toco de todo, he aprendido de todo… clásico, jazz, bluegrass, irlandés, escocés, country, swing… hoy en día un músico tiene que estar preparado para todo y trabajo en proyectos muy diversos que abarcan muchos géneros diferentes.

IMG-20171220-WA0004¿Y para escuchar?

Principalmente escucho Jazz; Miles Davies, los grandes… me gusta Stefan Grapelli, Jean Luc Ponty, John Coltrane, Frank Zappa, y por supuesto mi maestro de jazz violín Didier Lockwood.

Cómo es tu vida diaria?

Tocar, tocar y estudiar… también toco el piano, entre otras cosas, y sigo estudiando música a diario. Siempre estoy rodeado de música, es mi vida. No veo la televisión, no me gusta perder mi tiempo con cosas vacías. Y tengo la agenda bastante apretada… en un día normal puede que tenga uno o dos funciones, con conjuntos diferentes, están los ensayos y por supuesto el estudio del instrumento, que requiere muchas horas. A lo largo de mi vida he tenido muchos alumnos, pero ahora estoy pasando por otro momento, dejé de enseñar para tener más tiempo para tocar. No descarto que volvería a enseñar algún día, pero ahora mismo me es imposible.  

Cómo es tocar música para teatro? Que retos supone, y qué beneficios tiene?

Es muy diferente que tocar en un concierto, tienes que entender la parte actoral y buscar la dinámica de la escena. No puedes ser un músico sólo, tiene que haber algo más. Hay que ser flexible con tu material, buscar las matices. Como en cualquier conjunto, la clave del éxito está en la unión y la comunicación entre los artistas, y el apoyo mutuo. Tengo amplia experiencia en teatro y me gusta mucho; he dirigido musicales aquí en Madrid, entres ellos Chicago el musical y Hello Dolly. También he compuesto la música para una banda sonora y llevo muchos años colaborando en proyectos en los cuales se mezclan el arte dramático y la música.

Ahora estás trabajando con Face 2 Face, pero ¿tocas con otros conjuntos?

Sí… entre otras cosas estoy tocando con un grupo de rock and roll, y otra de música irlandesa. Siempre estoy metido en proyectos muy diversos. Mirando para atrás, uno de mis proyectos favoritos fue cuando dirigí ‘Hello, Dolly’; tenía 50 personas a mi carga, un orquesta y un coro, y fue una experiencia fantástica.

Ser violinista es muy competitivo y vivir de la música nunca ha sido images-3fácil. ¿Qué consejos les darías a los jóvenes que se están formando ahora?

Siendo sincero, hoy en día en España no le aconsejaría a nadie que fuera músico, es morir de hambre. De hecho, mis principios no fueron difíciles, fueron muy buenos, y es ahora cuando la profesión empieza a ser muy precario. La gente no quieren pagar por el arte, no se valora la música como antes, entones es mucho más difícil. Pero a veces no es que se elige ser músico, sino que simplemente lo somos. A quien se quisiera dedicar a ello a pesar de la panorama actual, le aconsejaría que se dedicara únicamente a ello; que si quieren estudiar el instrumento que no estudian otra cosa, que se especialice en ello y se dedique a ello por completo desde el principio, así es como se llega a ser bueno. El que mucho abarca poco aprieta, y se haces varias cosas, pues con la competencia que hay hoy en día te vas a quedar por el camino con el instrumento.

Qué planes tienes para el futuro?

No lo sé. (risas) Eso nunca se sabe, porque los proyectos salen de un día para otro, hay que estar pendiente del teléfono y estar disponible y preparado para lo que surge. A veces salen muchos proyectos, a veces pocos, a veces nada… El mundo del espectáculo es así. Eso sí, seguiré tocando y creciendo como músico y como artista.

Te deseamos todo lo mejor para ‘A Christmas Carol’ y para tus futuros éxitos.

Muchas gracias… ¡nos vemos en el teatro!

 

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