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CAMPAMENTOS DE VERANO por que en ingles OK

Vivimos en un entorno cada vez más multilingüe en el que el inglés se ha convertido en lengua de comunicación internacional. La preocupación por impulsar su aprendizaje es creciente, pasando de ser un mero beneficio individual a convertirse en elementos claves de cohesión social y de crecimiento económico. Así lo declaró la Comisión Europea en 2007, desarrollando desde entonces los enfoques metodológicos y los entornos idóneos para que los escolares alcancen un conocimiento práctico del inglés, además de la lengua materna.

Los tres modelos de aprendizaje formal del inglés

En este contexto, existen tres modelos generales de aprendizaje del inglés: la clase tradicional de inglés o lengua extranjera, el aprendizaje integrado de contenidos y lengua extranjera (AICLE) y la inmersión lingüística total en colegio inglés o mediante estancia en un país de lengua inglesa.

Del primer modelo, la clase de inglés al uso, papás y mamás somos conocedores, dado que es el enfoque de enseñanza con el que “aprendimos” la mayoría. En la actualidad, es prácticamente obligatorio que el maestro se comunique en inglés con los niños, pero la realidad es que no siempre es así. Además, el aprendizaje del inglés se centra más en las destrezas escritas que en las orales, lo que dificulta que los alumnos interioricen el idioma y lleguen a usarlo de forma espontánea fuera del contexto escolar.

El segundo modelo –el aprendizaje integrado de contenidos y lengua extranjera (AICLE)– es el que se ha ido afianzando en los colegios bilingües europeos y consiste básicamente en el aprendizaje en inglés de asignaturas como Ciencias Naturales y Ciencias Sociales. Así hay más exposición al segundo idioma sin aumentar las horas de escolarización. En nuestros país cada comunidad autónoma ha desarrollado su propio programa de educación bilingüe o plurilingüe, como es el caso de las comunidades que cuentan con lengua oficial propia, pero siempre desde el enfoque AICLE marcado por la Unión Europea.

Finalmente, la inmersión lingüística total, ya sea en colegio inglés o mediante estancia en un país de lengua inglesa, es la que garantiza el aprendizaje del idioma como si de una segunda lengua materna se tratase, al lograrse una interacción completa con hablantes nativos, en situaciones de uso real y dentro de un entorno cultural puramente inglés.

Aprendizaje incidental: la clave para dominar el inglés

Hasta ahora hemos hecho referencia a la educación formal o reglada del inglés, lo que en Educación se denomina aprendizaje explícito o intencional. Sin embargo, está suficientemente demostrado que la clave para alcanzar el bilingüismo radica más en el aprendizaje implícito o incidental, es decir, fuera de la educación formal o, más propiamente dicho, dentro de un contexto de formación no formal.

El aprendizaje incidental es todo lo contrario del aprendizaje deliberado y es el que se produce cuando nuestro objetivo principal es otro distinto a aprender inglés. El ejemplo más habitual que se les da a papás y mamás para explicar en qué consiste son los videojuegos en inglés: la actividad principal para el niño es jugar, pero a través de la experiencia de juego el niño va adquiriendo vocabulario.

El aprendizaje incidental del inglés se produce, por tanto, cuando el niño realiza una actividad lúdica, generalmente, dentro de sus rutinas diarias, sencillamente, por pura exposición al idioma: ver la televisión en inglés, jugar a un videojuego, leer cuentos… Hace unas semanas os recomendábamos cuentos para leer con el peques en inglés, una experiencia muy familiar de aprendizaje incidental.

En este contexto no formal, el inglés se va adquiriendo dentro de un proceso natural dentro de las rutinas cotidianas del mundo real. De ahí que el modelo AICLE de aprendizaje de idiomas de la Unión Europea recomiende los campamentos de verano en inglés, ofreciéndolos todas las comunidades de autónomas dentro de sus programas de educación bilingüe.

La emoción del teatro: la motivación que aúna el aprendizaje formal y no formal del inglés

Afirmaba Goleman, padre de la Inteligencia Emocional, que “son las emociones las que marcan los ritmos de todos los procesos de aprendizaje, de tal forma que el entusiasmo y el gusto por lo que hacemos es el estímulo o motivación que necesitamos para el logro”. Y el teatro es el escenario perfecto donde desarrollar ese clima cálido de emociones con la motivación de un futuro estreno espectacular.

Los niños mejoran considerablemente sus competencias individuales en inglés, al leer y adaptar y memorizar sus guiones, ya sean frases o canciones. Se produce un aprendizaje formal explícito e intencional, dentro de un ambiente más divertido y abierto, que facilita la expresión oral auténtica, que fomenta la curiosidad y, por tanto, el deseo de más conocimiento sobre el idioma.

El papel que el niño representa en la función final puede requerir, por tanto, cierto esfuerzo deliberado. Pero el verdadero aprendizaje que aporta el teatro en inglés no son las conversaciones auténticas que se producen con los compañeros durante los preparativos y los ensayos de la obra, donde la comunicación y la cooperación es vital, dado que el éxito del estreno depende de su compromiso como equipo. En este entorno, todo pequeño logro individual es reconocido y celebrado, lo que refuerza la motivación, aumenta la autoestima y naturalidad del pequeño al haber buscado y dado con la forma de expresarse y comunicarse en inglés, en un proceso de formación no formal que no para y va retroalimentándose de forma no planificada, pero absolutamente feliz.

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